Quiero...

yo no quiero vivir de fantasías... sino de realidades que parezcan sueños... - Casi Mujer

lunes, 12 de abril de 2010

Cuando apenas soñaba con ser mujer... (parte final)

Y esas fueron las historias de las personas que marcaban esa época en la que ser mujer me parecía tan lejano (aunque podría decir que ahora también pero... ustedes me entienden.)
Les contaré como era la yo de cuando apenas soñaba con ser una mujer...
Una niña tímida, que se pasaba de tímida, que mejor dicho era tímida en todo su esplendor se paseaba por ahí entre primos que no le paraban muchas bolas, pues ella siempre ha vivido en su mundo y quizás también en un estrato mentalmente más alto... Aquella chiquilla que se metía debajo de la cama cuando las visitas llegaban, o que no comía en casas ajenas por mera vergüenza, que mientras vivió con su abuela (luego de la separación de sus padres) tuvo una amiga que le cambió la vida mostrándole cosas nuevas, juguetes extraordinarios, programas de tv asombrosos y hasta unos juegos inimaginables para aquella niña. Y como su amiguita era mayor tenía toda la mañana para jugar sola o charlar de la vida, filosofar de sus 4 años de vida junto a su abuela o moler maíz y ponerse a hacer arepas, mientras escuchaba radio reloj con canciones más viejas que su madre pero a ella no le importaba...
Con muchísimos miedos, tantos que no tenía idea de donde los había sacado, pero que le hacían algo complicada su corta vida, fue valiente y los dejó a un lado creando amigos imaginarios que le hacían compañía y le enseñaban a tener valor, incluso cuando estos malévolos compañeros se atrevían a regresar.
Apegada a su primo, que le enseñó todo lo que sabe y también alguito extra como unas que otras malas palabras que traían a todos de los pelos y muertos de la risa... también pegada a su "buñuelito" como decía a su padre, aunque casi no lo veía pero cuando compartía con él la pasaba de maravilla...
Que no entendía porque los adultos hacían muchas cosas y se preguntaba porque los que llegaban no le traían alguna chuchería para comer, y por qué era necesario que gente extraña visitara la casa y hablara de ella como si fueran amigos...
En el colegio se reían de ella por lenta, pero no sabían que ella era más avispada, sino que siempre le ha gustado hacer reír a la gente... siempre una de las mejores alumnas del salón, pero siempre la más callada y nerviosa por supuesto.
Tampoco entendía muy bien porque un día tuvo que mudarse y alejarse de la vida junto a su tío, su primo, su amada abuela y su querida amiguita... aunque conoció luego otras niñas de su edad, que poco tenían para enseañarle, más bien ella se arrepiente de haberlas incluido en su vida...
Se preguntaba porque el marido de mamá tenía que beber cada ocho días hasta quedarse dormido roncando en un sillón, por qué mamá tenía que cocinarle cosas diferentes o simplemente por qué mamá había decidido vivir con un señor como ese... luego llegó el maravilloso día en el que regresaron a vivir con abuelita y fue feliz, aunque no por mucho... pues la tía tenía un regalo para la familia: una primita más, alguien a quien no necesitaba en su mimado mundo, alguien que había interferido en el amor de su familia... y aunque con el tiempo aprendió a quererle y a comprender que cosas así pasan y su familia la seguiría queriendo igual, no sabía por cuanto más, pero tampoco se lo preguntaba, a pesar de eso le bastaba...





"a veces tan pequeña
que sus sueños caben
en una sonrisa..."

1 comentario:

  1. Me gusta mcuho lo que escribes... pues en realidad se me hace interesante.. intentar comprender la vida de los demas.. y tus historias me parecen bastante profundas y reales... Me agradan tus escritos ^^

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y vos... ¿qué decís?