He comprobado que soy una persona fuerte, pero también con una gran falta de valentía... y esa falta le gana a la fuerza, y esa fuerza la necesito para quererme un poquito, pero esa necesidad de quererme es mínima, es nula, no existe.

odio, odio, más odio...
La persona voluble que me dejo ser
Mi falta de personalidad y que todo sea de remiendos que he hecho
Mi reducido carácter
Esa manía de huirle a la realidad
El arrepentimiento constante que no me deja disfrutar nada
La poca confianza que tengo en mi misma
y que termine dándole el crédito a otros
Mi silencio
Esa costumbre incontrolable de
guardármelo todo
Esa habilidad insoportable de evadir los problemas
Esa parte de mi que nunca creció y deja que le pasen por encima
Que me importen más las personas
La confianza que otorgo a quien no debo
Siempre encontrar soluciones erradas
El miedo que no me deja vivir
y es casi un estilo de vida
y es casi un estilo de vida
Esa necesaria reacción tardía para todo
Esa forma absurda de exagerar todo
Mi Falta de autoestima
No sé como llegué a este punto, pocos saben lo que opino al respecto, es una agonía constante que yo misma refute hasta mis buenas obras, que me critique cada paso y hasta cada mirada, no me gusta nada de lo que hago, escribo o digo... he intentado hacer cambios para sentirme un poquito mejor conmigo misma, pero definitivamente no funcionan porque lo hago al extremo y empiezo a añorar las cosas de antes, y termino peor que al comienzo.
Así que... ¿qué solución tengo si ya me lo he enfrentado por todos los medios?
Mi Confesión número dos... tan amiga, tan cercana... como no odiarla
hola bello texto,gracias por compartirlo,te encontré en un blogg común,si te gusta la poesía te invito al mio,es,
ResponderEliminarhttp://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
será un placer, gracias, buena tarde, besos